Título: Assassins Creed
Plataforma: PS3
compañía: Ubisoft
Precio:69,95€ P.V.P.

Título: Assassins Creed
Subtítulo: El ejemplar credo del asesino
Se recomienda jugar previamente al juego, pues este análisis contiene elementos del argumento que pueden empobrecer la posterior experiencia de juego.
Por el ya lejano E3 2006, Ubisoft presentó algunos datos de un juego llamado Project Assassin, del que solo se sabía que saldría para PlayStation 3.
Poco faltó para que las primeras -e impresionantes- imágenes vieran la luz en diferentes medios especializados, y comenzó a oirse eso de “esto es la verdadera nueva generación”.
Lo cierto y verdad que el hype comenzó a correr como la pólvora tras la publicación del primer video in-game, en el que podíamos apreciar como un encapuchado observaba una ciudad mediaval desde lo alto de una iglesia, luego corría por los tejados mientras los creadores insistian en la interactividad del entorno, y tras subir a lo más alto de una mezquita, ver como el misterioso encapuchado saltaba a cientos de metros de altura para caer sobre un carro lleno de paja.
Mucho ha llovido desde entonces, y tras verse en el Microsoft X05 y en el Tokyo Game Show, pocos eran los que no deseaban controlar a ese enigmático personaje por una ciudad medieval, tras apreciar muchos videos -todos espectaculares-, imágenes, y fotos del concepto artístico, y despues de saber que Assassins Creed saldría en Xbox360, PC y NDS, además de PS3, muchos rezamos para poder disfrutarlo lo antes posible, y ese momento ha llegado. ¿Habrá merecido la pena tanto hype? ¿Han logrado los creadores del Prince Of Persia: Las arenas del tiempo crear otro juegazo que marque época? La respuesta, en este análisis.
Año 1,191, Tierra Santa vive momentos difíciles, y la guerra entre cristianos y musulmanes ha dejado huella en tres de las más importantes ciudades de la época: Jerusalén, San Juan de Acre y Damasco.
¿Y qué pintamos nosotros en todo esto? Pues mucho, pues nos metemos en el papel de…¿Desmond Miles? ¿Pero que significa esto? Pues si, nosotros no somos Altair, realmente nuestro personaje es un tal Desmond, vivimos en el siglo XXI y nos encontramos en un sitio rarísimo, bastante futurista. Tras conversar con los dos tipos de bata blanca que nos encontramos al despertar, nos enteraremos de que va todo esto: nosotros somos el sucesor de una estirpe de asesinos, y uno de nuestos antepasados fue clave fundamental en lo sucedido en la tercera cruzada, y para averiguar “algo” -que bajo ningun concepto desvelaré que es- unos científicos utilizarán nuestro A.D.N. Para revivir todo lo que hizo nuestro tataratataraabuelo, y claro, sera a nosotros a quienes nos tocará ayudarle.
Para más inri, dándole así unespíritu de superación continuo, Altair falla en una misión muy importante y es despojado de armas, vida y técnicas de combate, que hiremos recuperando conforme completamos misiones.
La primera impresión que nos da el juego es que es inmenso, pues nos quedaremos maravillados por el tamaño de la primera ciudad, pero aun más nos sentiremos minúsculos al saber que existen otras 2, mas un amplio territorio intermedio y la base de nuestra secta.
Las misiones, por regla general se resuelven de la misma forma: nuestro lider nos encargará que vallamos a una ciudad y contactemos con el representate de esa ciudad, este tipo nos dirá que tenemos que realizar unos trabajillos para recaudar información sobre nuestras víctimas; para ello tenemos que empezar subiendo algunas atalayas -ya sean torres de iglesias, cúpulas de mezquitas, torres de un edificio, etc- para así saber que sucede a los alrededores de esta. Nos aparecerán algunas misiones varias, tales como espiar, robar, intimidar, etc; despues volveremos a la casa de la orden de asesinos, donde se nos dará la orden de matar al objetivo. Para acabar, tendremos que llegar hasta la víctima, acceder a ella, matarla, y luego huir hasta la casa de nuestro aliado.
Puede que parezca sencillo, pero algunos objetivos está rodeados de enemigos, y tendremos que buscarnos las abichuelas para poder terminar el trabajito.
Además de las misiones principales, podremos dedicarnos a subir atalayas -hay muchas por cada zona y ciudad, distribuidas por los barrios ricos, pobres y medios-, salvar a ciudadaanos en apuros -matando para ello a varios guardias- o recolectar cientos de banderas de todas las facciones del juego -assassins, templarios, hospitalarios, …-. La duración del juego puede por lo tanto enterderse según la forma de jugar: si jugamos el juego hasta encontrar la última bandera, podremos llevarnos perfectamente unas 20 horas, puede que 25 si somos menos diestros; y por otra, si vamos a acabarnos la historia principal, pasando de banderas, ciudadanos en apuros y demás tareas terciarias, por lo que el juego nos duraría unas 12 horas como mucho.
Todo el mundo se intentaría acabar el juego al cien por cien, pero por desgracia el juego peca de repetividad a partir de la 4ª misión -mencionar que hay 9 objetivos-, por lo que muchos se cansarán a la mitad del juego y finalizarán el juego principal, que nos desvelará una trama muy atractiva, con alguna que otra sorpresa.
En lo que ha jugabilidad se refiere, estamos ante un buen juego, ya que el control, aunque dificil de adaptar al principio, nos permitirá realizar acciones impresionantes relativamente pronto. Podremos hacer muchas cosas, como saltar, empujar, pasar disimulado, etc, todo dependerá si pulsamos en botón en cuestion (entre cuadrado, círculo, triángulo y equis) con o sin R1.
Altair. Una jugabilidad que parece ser perfecta al principio, nos enganña por culpa de unas bajadas de frame brutales, que se verán muy claramente en forma de realentizaciones impresionantes -como si de un juego de PC se tratase- o de otros efectos muy molestos y que destruirán el ritmo de juego como a congelación de la imagen -todos los personajes se quedarán petrificaodos, pero seguirán su curso los efectos de partículas y la música-, viéndomos muchas veces obligados a apagar la consola desde la parte de atrás. Esto sucede en la versión de PS3, como yo mismo he comprobado, aunque según se dice, tambien pasa en la de Xbox360.
Otro punto negativo en este apartado es el control del caballo, que no solo resulta poco realista, sino que resulta molesto movernos con nuestro “jamelgo”.
Para acabar con la jugabilidad, la I.A. es lamentable -esto solo sucede según he leido en la version de PS3- y a que podremos asesinar a rivales ante la mirada de sus compañeros, que no se dará cuenta, o incluso matar con paciencia a cerca de 20 rivales poco a poco gracias al movimiento de contrataque. Esto, sumado a la vida algo interte que nos rodea restará muchos enteros a la experiencia de juego, pues no nos parecerá estar rodeado de gente inteligente, solo de gente.
A otra cosa señores, nos toca ahora asaltar el tema que todos esperaban, los gráficos. Pues, a grandes rasgos, el juego ha cumplido, aunque gracias a los videos comparativos, la version de 360 parece salir vencedora de nuevo, con una mayor nitidez y definición de las imágenes.
Pese a este apartado, no tendremos ningun problema en deleitarnos -en especial las primeras veces- con las majestuosas vistas desde las atalayas de las ciudades, en las que podremos ver como la vista no logra disipar el horizonte. Los personajes principales están muy bien definidos y detallados, aunque algunas texturas del ropaje son mejorables. Altair es el mejor realizado, con movimientos suaves como la seda, ya sean andar, correr, trapar, saltar, luchar con la espada, lanzar dagas o cualquiera de las otras acciones que podemos realizar.
Los personajes de relleno, como guardias, clérigos, ciudadanos y locos, no son destacables, pues se repiten hasta la saciedad -todos los grupos de monjes son iguales- y no tienen por regla general nada especial.
Las ciudades son seguramente lo que más impresiona, y no ya en diseño artístico o dimensiones, sino en lo interactivas que llegan a ser, pues nos podremos agarrar y escalar practicamente a todo lo que veamos, y será cuestion de tiempo aprendernos de memoria por donde podremos comenzar una huida hacia el éxito, o hacia un callejón sin salida. Todo esto por supuesto supone un esfuerzo muy grande por parte de los programadores, ya que han tenido que diferenciar las zonas en las que agarrarnos, saltar, correr, ir despacio, etc, ya que no es lo mismo correr por unos tejados que ir con mucho cuidado por un fino tablón que une dos casas.
No todo es genial en el juego, y podremos ver algunas texturas pobres y poco definidas,pero en general, el nivel muy bueno.
Acabamos el análisis hablando del sonido, y como de costumbre, veremos varios aspectos en especial: el doblaje, la música y los efectos sonoros.
El doblaje es bueno, con voces que concuerdan con el cuerpo y los rostros de las personas que interepretan. Flojean en algunos momentos, pues las voces cambiarán de entonación en alguna ocasión, y las voces de los ciudadanos son repetitivas hasta más no poder y básicas por momento.
La banda sonora por su parte es buena, aunque pasará demasiadas veces desapercibida y no nos aportará ningun tema para el recuerdo.
Los efectos, y ya acabamos, son buenos, pero no son abundantes -pisadas, espadazos, puertas, gritos,…- pero como este apartado en general, no sorprenden ni enamoran, bien en general, rozando lo notable.
Puntuación:
-Jugabilidad: 7,0: La jugabilidad se resiente por las realentizaciones. La I.A. es mala, y no ayudará a zambullirnos en la historia.
-Duración: 7,2: El juego dura,pero siempre y cuando cumplamos todas las misiones secundarias; si nos ceñimos al modo principal, se hace corto y no es rejugable.
-Gráficos: 8,4: Muy buenos en general, aunque no es detallista, y el juego deja de sorprendernos conforme avanzamos en el juego.
-Sonido: 6,8: Un doblaje aceptable, y una banda sonora que no notaremos en muchas ocasiones y que no nos deja ningun tema para el recuerdo.
-Notal final: 7,7
Conclusión: Un muy buen juego que nos dará buenas horas de diversión, pero que decae por momentos y no destaca más que en los gráficos.