Título: Call Of Duty 4
Plataforma: PS3
compañía: Activision
Precio:69,95€ P.V.P.

Título: Call Of Duty 4: Modern Warfare
Subtítulo: Lo bueno, si breve, dos veces bueno
Corría el año 2003 cuando los chicos de Infinity Wars, de la mano de Activision traian un juego para compatibles que hizo tambalearse al mismísimo Medal Of Honor, y que desde entonces se ha impuesto como el rey de los FPS basados en la tan manida 2ª Guerra Mundial. Claro que la saga no era un mero calco de MOH pero con mejores gráficos. Para nada. Incluía una realización cinematográfica que nos hizo recordar los mejores momentos de películas como “Enemigo a las puertas” o “Salvar al soldado Ryan”, todo parecía sacado de un estudio hollywodiense, y hasta el más pequeño detalle estaba cuidado.
Luego llegaron “La gran Ofensiva” (una expansión del juego original de una calidad sobresaliente), COD2 (que incorporaba las granadas de humo entre otras novedades) para PC, y COD:Finest Hour, COD2, COD:Big Red One y COD3 para consolas. En esta última entrega (que no llegó a ordenadores) la realización corrió a cuenta de otro estudio, Treyarch, y que destacó por lo oscuro de sus gráficos y la lluvia continua en casi todas sus fases.
¿Donde se habían metido los chicos de Infinity Ward? Pues la respuesta está en el juego que tenemos entre manos, un giro absoluto en la saga, un juego que no sorprenderá a casi todos.
Lo primero que queda claro en la evolución de la saga es la época, abandonamos europa y áfrica de los años 40 para llegar a europa del este y oriente próximo en la actualidad. Esto se reflejará en absolutamente todo: armas, vehículos, efectos visuales, gadgets, argumeno,…y hablando del argumento nos pondremos en situación: por un lado tenemos a oriente medio, donde un tipo ha asesinado al presidente de un país y levantado una revuelta al más puro estilo “Black Hawk Derribado” y por otro en europa del este; y ya sea manejando a un miembro de los marines de EEUU en Oriente o a uno de los SAS británicos en Europa tendremos que pasarnos una docena de misiones aproximadamente.
En el transcurso de las misiones tendremos momento para todo: correr, saltar, disparar, cubrirse, disparar, matar, lanzar granadas, volver a disparar,etc. No habrá momento para aburrirse, aunque para ello es recomendable jugar en la máxima dificultad o en su defecto en la anterior, así podremos blasfemar contra las ingentes oleadas de enemigos que se nos hecharán encima sin piedad y sin pausa ni respiro, pues esto es la guerra.
Claro que los genios de Infinity Ward no nos querían matar de la monotonía, por lo que se sacaron de la manga algunas fases con un desarrollo distinto que nos hacía olvidar lo repetida de la acción en general. ¿Y que nos han preparado? Pues desde manejar la minigun de un helicóptero, cubrir a unos aliados desde el cielo montado en un bombardero (con el que podremos disparar municiones de varios calibres hasta la de 105mm, que nos asegurará un buen estallido en pantalla y decenas de enemigos muertos) o la que para mí es una de las mejores fases del juego: infiltrarse en Chernobyl. Para ello retrocederemos en el tiempo 15 años y acompañaremos a nuestro sargento a la ciudad ucraniana, donde tendremos que infiltrarnos preferiblemente sin hacer saltar ninguna alarmas y sin que los enemigos noten nuestra presencia. Nuestros aliados serán nuestro sargento, un rifle de precisión, una pistola con silenciador y un traje de camuflaje con un acabado impresionante. Con este material cruzaremos chatarrerías atestadas de enemigos, nos arrastraremos bajo camiones y eliminaremos enemigos de la forma más silenciosa posible. Pero no todo será infiltrarse, pues una vez lleguemos a nuestro objetivo tendremos que acabar con un tipo que pretende vender uranio a terroristas, y para ellos tendremos que emular a Mark Wahlerg en la película Shooter:El tirador; tendremos que controlar el aire, la distancia, el efecto coriolis, etc. Todo acabará con una vibrante huida por las calles y edificios de la ciudad arrasada y como guinda, resistir durante unos 3 minutos reales las brutales embestidas de los enemigos.
Las fases tienen una buena duración en general, algunas más largas que otras, y el juego incluye modo online (que no va bien pero tarda una eternidad en conectarse) y batallitas para hasta 4 jugadores a pantalla partida. Pese a esto, y que incluye un modo arcade en el que tendremos que aguantar las arremetidas de enemigos todo el tiempo posible, el juego lo podremos acabar en 4 horas si jugamos en facil, y hasta 6 si jugamos en máxima dificultad, lo que nos deja un juego muy corto y no demasiado rejugable.
Si analizamos cada partida, descubriremos que controlar a los soldados es realmente facil. Nos movemos con el stick izquierdo (si lo presionamos correremos) y giramos la camára con el derecho (y este si es presionado, asestaremos una puñalada). Con la cruceta activamos el visor nocturno, el lanzagranadas de nuestro rifle (si está disponible) o solicitar apoyo aéreo (este solo está disponible en algunas misiones). Con el R1 disparamo, con el L1 hacemos zoom, y con L2 y R2 lanzamos las grandas: de flash o humo en L2 y de fragmentación con R2. Por último, la X nos sirve para saltar, con el triángulo cambiamos de arma, con el O nos agacharemos y tumbaresmo, y para acabar, con el cuadrado regargaremos las armas.
Podemos llevar un máximo de 2 armas, aunque solemos empezar con un rifle de asalto o precisión y una pistola con o sin silenciador.
No encontramos ningun problema de cámara en el desarrollo del juego, los personajes se mueven de una forma realista y no se quedan atrapados en puertas o junto a los coches (como pasa en otros juegos), lo que es de agradecer ya que nos tendremos que mover constantemente y cubrirnos donde podamos, pues los enemigos nos fusilarán a balazos y nos lanzarán todas las granadas que tengan encima y alguna más que encuentren.
El motor mueve a las mil maravillas todos los escenarios, desde el interior de un barco en mitad del mar, pasando por urbes orientales llenas de columnas de humo y edificios en llama, o poblados europeos a rebosar de enemigos comunistas. En este aspecto, y salvo alguna excepción en escenas con mucho movimiento (cuando montemos en el helicóptero, los más quisquillosos verán algo algo bruscas las imágenes, aunque insisto, nada alarmante ni molesto).
Las armas se comportan de una forma realista, y no será igual el retroceso de nuestro M4A1 que de un AK-47 o de una Uzi.
Nuestros compañeros están realmente bien hechos, aunque exceptuando los más importantes en la trama, el resto no emana ningun tipo de personalidad. Los enemigos son variados en aspecto, aunque solo recordaremos a los cabecillas, pues carecen de algo que les diferencie aparte de las ropas y las armas.
Como punto negativo, comentar que no podremos pilotar ningun vehículo durante el juego, lo que supone un punto atrás en lo que a la serie se refiere, pues en las anteriores entregas teníamos fases que se desarrollaban en tanques o yeeps.
Asaltamos al, posiblemente, mejor apartado del juego: los gráficos. Parece lo que habeis soñado, visto, oido e imaginado; casi todo es maravilloso. Modelos de personajes, armas, escenarios, el cielo, las nuebes,el fuego, la lluvia, todo es perfecto. ¿Todo? Bueno, hay que admitir que el juego tiene sus truquitos, pues las sombras en tiempo real no aparecán siempre (solo cuando la situación lo requiera), y como esto, algunas que otra cosilla más. El resto del apartado lo he descrito ya antes, pues tendremos escenarios gigantescos, rebosantes de detalles, y algunos con efectos que se pueden llevar alegremente el galardón de los mejores de la actual generación (atención a la lluvia).
A nivel sonoro, agradecemos a Activision las voces en castellano, de notable calidad en general, y que nos ayudarán a meternos en situación. Ciert que algunas frases se repiten, pero nada alarmante, ya que lo importantes no es oir quejarse a los compañeros o gritar a nustro superior, sino oir como las balas nos rozan la cabeza, como las explosiones hacen que la metralla se incruste en todo contra lo que choque, o lo más gratificantes: los gritos de horror del enemigo.
Las melodias nos recuerdan muchas vecesa los temas de Hans Zimer en La Roca, o en el anteriormente mencionado Black Hawk Derribado, lo que es igual a un apartado notable, que elegirá sabiamente que melodia y tema tocar en cada momento. El emotivo final no sería lo mismo con la música que tiene que con la de las misiones en helicóptero o la discreta melodía de la fase de Chernobyl.
Puntuación:
-Jugabilidad: 8,8: El control es fabuloso, y nos adaptaremos a él tras el tutorial de una forma natural. Nuestros hombres nos ayudarán solbentemente y matarán a los duros y numerosos rivales.
-Duración: 7: Un apartado negro en el modo pricipal, pero eterno y divertidísimo en el online. Nos lo podemos pasar entre 4 y 7 horas, dependiendo de la dificultad.
-Gráficos: 9,2: Estos son los mejores gráficos de la consola (con respeto a Assassins Creed), y nos harán meternos como nunca en una guerra.
-Sonido: 8,6: Tenemos un apartado muy bueno, muy bélica y épica en sus apartados y de calidad en todas las misiones. Las voces, en castellano, son correctas y nos ayudará a zambullirnos en el conflicto.
-Nota final: 8,6
Conclusión:Este año ha estado lleno de juegazos, y este COD4 se sube al carro de juegazos, gracias al duro entrenamiento al que ha sido sometido por parte de Infinity Wars. Puede que no sea el juego del año, pero es la mejor entrega de la saga y sorprenderá a todos.




